Fiestas sorpresas de cumpleaños II
La segunda fue para mi hermana,
también para su 30 cumpleaños. En esta ocasión y como la celebración tuvo lugar
en Bilbao, decidí hacer la fiesta en un barco, ya que a ella le había gustado
esa idea cuando la propuse para una despedida de soltera.
Así que con la ayuda de su novio
que la tuvo entretenida y la dijo que iban a cenar a un sitio en Zierbana, nos dio tiempo a llevar todo y más o menos prepararlo. Ella
sospechaba algo pero no se imaginaba qué podía ser. Alquilé un barco por 2 horas, de 21:00 a
23:00, era verano y el tiempo nos acompañó y pudimos ver el atardecer.
La recibimos en el puerto con una pancarta que ponía FELIZ CUMPLEAÑOS y al principio quería matarnos pero luego estaba encantada y disfrutó muchísimo. Para variar en nuestro grupo, íbamos contra reloj y una parte del regalo se nos olvidó en casa, la otra parte fue: un libro con fotos de ella desde que nació hasta la actualidad. El barco nos dejó en Bilbao y allí continuamos con la fiesta de celebración.
Llevamos comida y bebida para cenar
allí (otra vez cosas frías) lo malo que algunos nos mareamos por querer hacer
las cosas pronto en lugar de esperar como nos había dicho el conductor a que
estuviéramos ya en la ría.
Nos dejaron poner nuestra música,
habíamos grabado un cd para la ocasión con sus canciones favoritas. El alquiler
también incluye servicio de comida y bebida pero incrementaba el precio
bastante.
La tercera en la que he
participado, fue una fiesta de cumpleaños exprés que una amiga hizo para su
marido también por su 30 cumpleaños. La ayudé con la decoración, otra vez un
amigo nos dejó su casa para que pudiéramos preparar todo sin que el cumpleañero
se enterase de nada, inflé los globos e hice carteles con photoshop típicos del
oeste de “se busca y se ofrece recompensa”. Los pegamos por el salón y pusimos
guirnaldas. Cuando él llegó con el dueño de la casa, todos nos escondimos y
salimos al grito de sorpresa.
Comentarios
Publicar un comentario